Por Esther G. - 24 de septiembre de 2020

El dolor de espalda se localiza, como su propio nombre indica, en una de las partes más complejas y delicadas de nuestro cuerpo, la espalda.

La espalda es la parte posterior del cuerpo que va desde la base del cuello y los hombros hasta un poco más abajo de la cintura. Su altura viene dada por la columna vertebral, que se divide en 5 partes. La región cervical consta de 7 vértebras y se la conoce por columna cervical y nos referiremos a ella cuando hablemos de espalda alta. La zona torácica o dorsal está formada por 12 vértebras y se la llama columna dorsal o espalda media. La parte lumbar tiene 5 vértebras y se la conoce como columna lumbar o espalda baja. La región sacra está formada por 5 vértebras y por último el coxis que posee 4 vértebras.

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¿Necesitas ayuda? Índice

  1. ¿Qué es el dolor de espalda?
  2. ¿Qué causa dolor de espalda?
  3. Dolores de espalda más frecuentes
  4. Cómo prevenir el dolor de espalda
  5. Cómo quitar el dolor de espalda
  6. Ejercicios para prevenir y quitar dolor de espalda

¿Qué es el dolor de espalda?

Uno de los dolores más recurrentes y que más gente padece es el dolor de espalda. Es la razón más común por la que la gente acude al médico o falta al trabajo. Además, es una de las principales causas de discapacidad en el mundo. Nueve de cada diez personas sufren de esta dolencia en algún momento de sus vidas.

El dolor de espalda puede tener distintas intensidades, desde un leve dolor, pasando por un dolor constante y llegar hasta un dolor intenso. Normalmente suele aparecer de repente durando algún día o semana. Si las molestias persistieran más de 3 meses entonces ya hablaríamos de dolor crónico. La causa más común del dolor de espalda es la tensión de los músculos. El 80% de los dolores de espalda se superan en menos de 15 días.

¿Qué causa dolor de espalda?

Son múltiples y variadas las causas que provocan el dolor de espalda. Los signos más comunes son: dolor muscular, dolor punzante, dolor que irradia hacia la pierna, dolor que empeora al levantarse, pararse, flexionar o caminar y dolor que mejora al recostarse.

Los factores de riesgo a tener en cuenta para los dolores de espalda son:

  • El defecto de ejercicio físico
  • La edad
  • El exceso de peso
  • Determinadas enfermedades como la osteoporosis o la artritis
  • Uso incorrecto de la columna vertebral
  • Determinadas condiciones psicológicas como la depresión o ansiedad
  • El tabaquismo

Causas del dolor de espalda

  • Por postura incorrecta del cuerpo y sedentarismo. La mala postura al sentarse, agacharse o pararse ocasiona gran parte de los dolores de espalda. El sedentarismo nos hace perder masa muscular y fuerza. De esta manera, hasta los pesos más ligeros pueden ocasionar contracturas.
  • Al hacer un movimiento brusco o levantar objetos pesados. En estos casos se puede producir un estiramiento de los músculos o de los ligamentos de la columna vertebral y provocar un espasmo muscular doloroso.
  • Por una caída o un accidente. Aparece instantáneamente y suele desaparecer en varias semanas.
  • En ciertos casos de anomalías en la anatomía. Por ejemplo, en caso de curvatura anormal de la columna como la escoliosis o cifosis.
  • Por cambios en la columna al envejecer. El dolor de espalda se vuelve mucho más común cuando pasamos de los 40 años. Los discos intervertebrales, con el envejecimiento pueden provocar hernia de disco o protuberancia.
  • En caso de menstruación,  embarazo o menopausia. La mayoría de molestias  repercuten en la espalda media y baja.
  • Por un problema de salud. Como fibromialgia, osteoporosis, lupus, ciática o artrosis.
  • Por ansiedad o estrés. Pueden causar dolor en la espalda por la tensión mantenida durante tiempo en los músculos.
masaje espalda

Dolores de espalda más frecuentes

Los dolores de espalda se pueden clasificar en 3 categorías. Si se localiza el dolor en la zona del cuello y los hombros hablamos de espalda alta. Cuando las molestias las sentimos en la parte trasera de la caja torácica y pulmones nos referimos a la espalda media. Por último, hablamos de dolor de espalda baja cuando el malestar lo sentimos en la zona lumbar y sus alrededores.

Dolor de espalda baja

Es el dolor de espalda más común en España. Lumbago, lumbalgia o dolor lumbar son los términos generales con los que nos referimos al dolor en la espalda baja, que se extiende desde la parte baja de las costillas hasta los glúteos. Tenemos 5 vértebras lumbares. Debajo de ellas tenemos las vértebras sacras, que incluimos también dentro de los dolores de espalda baja. Las causas más comunes para este dolor son: las caídas, los accidentes de tráfico, la mala postura, levantar inadecuadamente peso, lesiones deportivas, hernias, ciática, sobrepeso, la falta de ejercicio, el embarazo, la artritis, la edad y el estrés.

A la hora de la realización del diagnóstico hay 2 factores que sirven como guía:

  1. El tipo de dolor: cómo se siente el dolor, qué lo alivia o lo empeora y cuando ocurre.
  2. La zona de distribución del dolor: dónde se siente el dolor, si está delimitado o si el dolor irradia a otras partes del cuerpo.

Si junto al dolor de espalda baja padecemos alguno de los siguientes síntomas, podría ser que tuviéramos una afección médica seria y deberíamos acudir a un especialista:

  • Fiebre y/o escalofríos
  • Debilidad importante en las piernas
  • Traumatismo grave o severo
  • Pérdida de peso sin explicación
  • Antecedentes de cáncer
  • Incontinencia o dificultad urinaria y/o intestinal
  • Dolor abdominal continuo y severo.

No obstante, la mayor parte de los dolores en la espalda baja no obtienen un diagnóstico tan severo. La mayoría de personas serán  diagnosticadas con lumbalgia axial, lumbalgia con dolor referido o lumbalgia con dolor radicular.

Lumbalgia axial

Podemos definir la lumbalgia axial como una sensación dolorosa, circunscrita al área lumbar de la columna vertebral, que produce como efecto una repercusión en la movilidad anormal de la zona. El área de distribución del dolor se limita a la zona baja de la espalda y no se irradia hacia glúteos o piernas.

Es el tipo más frecuente de lumbalgia. En esta dolencia podemos sentir un dolor sordo o punzante, constante o intermitente, leve o fuerte. El dolor puede empeorar al realizar ciertas actividades o colocarse en ciertas posiciones y suele mejorar con reposo. En ocasiones, el dolor puede ser tan fuerte que limita actividades tan cotidianas como levantarse o caminar. La mayoría de casos de lumbalgia axial son agudos, por lo que los síntomas se suelen resolver con el tiempo. No obstante, si no se trata, podrá pasar a ser un dolor crónico. El tratamiento para la lumbalgia axial consta de descanso de un par de días, terapia con ejercicio activo y elongación, aplicación de hielo y/o calor o de nuestro gel SindoloR en roll on y medicamentos adecuados prescritos por un especialista.

Lumbago con dolor referido

Es el dolor de espalda baja que no se origina a nivel de las articulaciones o las vértebras de la zona lumbar. El origen de este dolor puede estar en articulaciones más alejadas como las de las caderas. En otros casos el dolor puede ser causa de cólicos nefríticos o dolores intestinales que se irradian hacia la zona lumbar.

Este tipo de lumbalgia varía mucho en cuanto a la gravedad y a la calidad. Normalmente el dolor es fuerte, sordo y migratorio, ya que va de un lugar a otro del cuerpo. Lo más habitual es que se irradie hacia los glúteos, las ingles y los muslos, siendo raro que baje de las rodillas. El dolor suele variar en intensidad, y aparece y desaparece sin motivo aparente. Este tipo de lumbalgia no es tan corriente como la lumbalgia axial.

Respecto al tratamiento hay que tener en cuenta que es muy importante diferenciar el dolor referido del dolor radicular, ya que la cura es muy diferente. Respecto al dolor referido el tratamiento es el mismo que para el dolor axial, siempre que se haya descartado un problema médico serio como causa de la lumbalgia.

Lumbalgia con dolor radicular

Es el segundo tipo de dolor más frecuente de lumbalgia. Esta molestia ocurre por la inflamación o compresión del nervio espinal de la zona baja de la espalda. Tiende a irradiarse hacia una de las piernas llegando a la pantorrilla y al pie. Se le conoce como ciática ya que se ve afectado el nervio ciático. Este nervio es muy largo, va desde la parte baja de la espalda hasta el pie.

Normalmente es un dolor profundo, fuerte y constante. El dolor se suele agravar con determinadas posiciones o actividades como caminar o levantarse.

El dolor radicular suele estar acompañado de hormigueo, somnolencia, pérdida de reflejos y debilidad en los músculos. Hablaremos de radiculopatía si hubiera una disfunción del nervio que irradiara siempre hasta la pierna. Normalmente esta molestia es mayor que la que sucede con la lumbalgia. Para el tratamiento de este tipo de lumbalgia se recomienda visitar a un especialista.

Dolor espalda baja

Dolor de espalda media

Por espalda media nos referimos a la zona que comprende desde la base del cuello hasta las vértebras torácicas, sería la porción que está entre las cervicales y las lumbares. La columna torácica está formada por 12 vértebras que tienen menos movilidad que el resto de la columna. Por ello es la zona más rígida de la espalda. Cualquier problema en esta área causa dolor, sensación de rigidez y movimientos restringidos.

El dolor de espalda media, también conocido como dolor torácico o dorsalgia no es tan común como el que se produce en la zona lumbar. Puede ser un dolor sordo, constante o un repentino dolor agudo que altera nuestro movimiento dificultándolo. En ocasiones, el dolor se irradia hacia la costilla dificultando la respiración y el movimiento del tronco. Es por ello que mucha gente siente dolor de espalda al respirar. Normalmente el dolor de espalda media no suele ser grave. Unas semanas suelen bastar para recuperarnos, siempre que tratemos la dolencia de forma adecuada.

Causas del dolor de espalda media
  • Por sobrepeso y sedentarismo. Permanecer mucho tiempo en la misma postura, no realizar ejercicio físico y tener sobrepeso son factores de riesgo para tener dolor en la espalda media.
  • Por alteración o tensión muscular y/o de ligamentos y articulaciones. Se produce por movimientos mal ejecutados y repetidos muchas veces, también por levantamientos de peso con una postura inadecuada.
  • En caso de discos inflamados y/o rotos. Los discos son los amortiguadores que tenemos entre los huesos de la columna vertebral. Si el amortiguador está mal puede abultarse o romperse presionando al nervio y causando dolor.
  • Por artritis u osteoartritis. Las articulaciones de la espalda pueden desgastarse por la artritis. La osteoartritis afecta además de a las articulaciones a los músculos.
  • Por infección de algún órgano vital. Puede ser por inflamación del hígado, por piedras en el riñón o cálculos en la vesícula.
  • En caso de osteoporosis. Las vértebras desarrollan fracturas con la edad. Los huesos se vuelven porosos y quebradizos provocando dolor.
  • Por problema estático adquirido. La escoliosis donde la columna vertebral está desplazada provoca dolor en la espalda media. La cifosis también hace tener molestias en la zona.
Tratamiento para el dolor de espalda media

El tratamiento de la dorsalgia, si el dolor no es específico, pasa por descansar y tomar analgésicos que mitiguen el dolor. La mayor parte de las molestias del dolor de espalda media pueden ser tratadas por un fisioterapeuta, un osteópata o un masajista.

Si el dolor persiste pese a tener tratamiento, se recomienda visitar al médico para que haga un estudio más intenso.

Si queremos prevenir y evitar nuevos dolores de espalda podemos ejercitar la zona con ejercicios. De esta manera aumentaremos la fuerza y flexibilidad y evitaremos posibles nuevas molestias. Tener un peso saludable y cuidar la posición también es fundamental, ya que reduciremos el estrés en los músculos de la espalda. Se recomienda mantenerse en posición recta, sin encorvar la espalda y cambiar de posición cada media hora.

Dolor de espalda alta

La espalda alta es la zona que ocupa el cuello y los hombros y llega hasta la parte superior de la caja torácica. También se la conoce como columna cervical y está formada por 7 vértebras. La columna cervical es muy flexible y tiene mayor movilidad que el resto de la columna.

Al dolor en la espalda alta también se le llama cervicalgia y significa dolor de cuello. Es un dolor que se extiende desde el cuello a la cabeza y parte alta de la espalda. El dolor puede ser de leve a intenso. Limita los movimientos y está asociado a vértigos y mareos.

El dolor cervical es resultado de anomalías en músculos, discos, ligamentos, nervios, vértebras o articulaciones. La causa más común del dolor de espalda y cuello son las lesiones debidas a traumatismos o el deterioro progresivo.

Otro dolor cervical relacionado con la cervicalgia es la tortícolis, que es un dolor agudo en el cuello, producido por un espasmo muscular por mantenerse mucho tiempo en una posición anómala.

El dolor cervical es una dolencia muy común hoy en día. Ocupa el segundo lugar en molestias tras el dolor en la espalda lumbar o baja. Suele afectar más a las mujeres de no más de 40 años. Está asociada a trabajos sedentarios como estar delante de un ordenador y a actividades no dinámicas como leer o jugar a videojuegos. Los síntomas más comunes son:

  • dolor y rigidez en el cuello.
  • intensificación del dolor y dificultad al mover el cuello.
  • dolor de cabeza, molestias en los hombros, parte superior de la espalda y brazos.
  • fatiga y hormigueo.

La cervicalgia está asociada con otras alteraciones como:

  1. El dolor de cabeza. Esto es porque la musculatura de las cervicales se inserta en la zona occipital, produciendo dolor en el casco de la cabeza.
  2. Bruxismo o acto involuntario de apretar los dientes. Al ser repetido puede provocar cansancio en boca y cervicales.
  3. Vértigos y mareos. Se produce porque los músculos de la región cervical se contracturan  y  comprimen la arteria vertebral que es la que se encarga de llevar sangre a la cabeza.
  4. Dolor de hombro. Ocurre porque de la columna vertical salen raíces nerviosas hacia la musculatura de los brazos. Por esta razón, la lesión cervical puede afectar directamente a los brazos y al hombro.
Diagnóstico y tratamiento para el dolor de espalda alta o cervicales

Para diagnosticar el dolor cervical habría que realizar una hoja clínica de la sintomatología. Se debe valorar la postura, las zonas con molestias, la movilidad cervical y evaluar nervios y músculos de brazos y piernas.

Las radiografías permiten a menudo determinar las causas del dolor y así poder prescribir un tratamiento que funcione.

El tratamiento de la cervicalgia o dolor de espalda alta y cuello pasa por fisioterapia. No obstante, lo primero debe ser corregir la postura. Esto es así porque los tratamientos poco efecto tendrán si seguimos manteniendo las posiciones que nos origina el dolor.

La fisioterapia, la terapia manual, los masajes terapéuticos o los automasajes además nos pueden ayudar a disolver contracturas que se han desarrollado en la zona.

Determinados movimientos con la cabeza también producen alivio, como la terapia Pompage. En esta terapia, el profesional realiza tracciones cervicales. Es bastante útil aplicar calor seco local como una almohada eléctrica. En determinados casos se podrán tomar analgésicos o antiinflamatorios prescritos por un médico.

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Cómo prevenir el dolor de espalda

Posturas correctas para prevenir el dolor de espalda

A la hora de prevenir el dolor de espalda hay determinadas claves que pueden ayudarnos a evitar las molestias, como pueden ser:

  • Hacer ejercicio y estiramientos. Es importante para tener los músculos  de la espalda y abdomen fortalecidos. Esto disminuirá los riesgos de lesiones.
  • Mantener un peso adecuado. El sobrepeso le da presión a la columna vertebral y la zona lumbar.
  • Dejar de fumar. La nicotina hace que nuestras vértebras envejezcan más rápido.
  • Llevar una dieta saludable. Esto evitará posible sobrepeso.
  • No usar tacones altos. Se recomienda el uso de plantillas acolchadas si caminamos mucho o permanecemos mucho tiempo de pie.
  • Mantener una postura adecuada. Reparte el peso en los pies al estar de pie, no te encorves, utiliza una buena silla, mantén la espalda recta al estar sentado y estira las piernas de vez en cuando.
  • Levantar peso de forma correcta. Agáchate con las rodillas y no con la cintura. Mantén el peso cerca del cuerpo y levántalo con la fuerza de las piernas y los músculos centrales.
  • Modificar las tareas repetitivas de tu día a día. Esto hará que no se sobrecargue ninguna zona concreta de la espalda.
  • Dormir en posición fetal. Los expertos recomiendan dormir de lado, con el costado apoyado, las rodillas y caderas flexionadas y el cuello alineado con la columna vertebral. Además es importante poner un cojín entre las piernas para no hundirnos en el colchón y mantener el cuerpo más recto. Si duermes boca arriba pon un cojín bajo tus rodillas.
  • Escoger colchón adecuado.  Que no sea ni demasiado duro ni demasiado blando. Con firmeza media para que se adapte a la curvatura de la columna.
  • Aprender a relajarse. Las tensiones hacen que cualquier problema de espalda se vuelva más doloroso. Por ello se recomienda el yoga, el taichí , los masajes y ejercicios respiratorios.
relax despues del masaje

Cómo quitar el dolor de espalda

Quitarnos el dolor de espalda puede ser una ardua tarea, y cuanto más tiempo arrastremos dichas molestias, más conscientes y disciplinados deberemos ser con nuestras acciones para que desaparezca. Entre las medidas que podemos adoptar para ayudarnos en la remisión del dolor podemos encontrar:

  • Elimina la actividad física los primeros días para aliviar los síntomas y reducir la inflamación. No se recomienda el reposo en cama por largo tiempo.
  • Aplica frío con hielo o con algún producto anestésico como SindoloR Gel en roll on durante los primeros tres días en la zona dolorida. A partir del cuarto día pon calor seco.
  • Toma analgésicos o antiinflamatorios bajo prescripción médica. Existen también infusiones de plantas que nos pueden ayudar a desinflamar la zona como la salvia o el jengibre.
  • Duerme en posición fetal con una almohada entre las piernas.
  • Espera al menos 6 semanas para hacer levantamientos de peso fuertes o rotaciones bruscas con la columna vertebral.
  • No empieces a realizar ejercicios hasta pasada al menos una semana desde el inicio del dolor.
  • Evita practicar deportes durante todo el tratamiento como la danza, golf, deportes de raqueta, levantamiento de pesas o carreras.
  • Acude al fisioterapeuta, masajista u osteópata. Hay quienes recomiendan también la acupuntura para las dolencias de espalda.
  • Haz ejercicios a diario, aunque sean 10 minutos al día. Entre las disciplinas más recomendados están la natación y el yoga.
  • Respira correctamente, si tu dolor de espalda es debido al estrés se recomiendan técnicas de respiración y relajación.

Ejercicios para prevenir y quitar dolor de espalda

Una espalda fuerte es sinónimo de una espalda sana, por ello necesitaremos hacer ejercicios tanto para estirarla como para fortalecerla. Si tenemos la espalda tonificada disminuiremos su dolor y podremos reducir las posibles lesiones.

La natación es un ejercicio completo que ayuda a prevenir lesiones en la espalda además de fortalecerla. Pero no siempre tenemos tiempo y por eso proponemos los siguientes ejercicios para practicar en casa si no queremos desplazarnos. Si realizando cualquiera de ellos notaras un dolor intenso o repentino deja de hacerlo y consulta con tu médico.

  • Rodilla al pecho. Túmbate boca arriba sobre una esterilla o manta con las piernas estiradas. Con ayuda de los brazos y sin levantar la espalda del suelo, acerca la rodilla derecha a tu pecho unos segundos. Deja la pierna descansar y repite con la otra. Hazlo 5 veces con cada pierna. Después repite con las dos piernas a la misma vez.
  • Pierna arriba. Colócate tumbado boca arriba con las manos pegadas al cuerpo. Eleva un poco la pierna derecha estirada durante unos 5 segundos. Repite con la pierna izquierda. Hazlo diez veces por cada pierna. Si te cuesta mucho levantar la pierna recta, puedes flexionar un poco la rodilla.
  • Postura del niño. Colócate de rodillas en una colchoneta o esterilla. Siéntate sobre los talones. Procura que tus pies se toquen entre ellos y que tus rodillas queden abiertas el ancho de tus caderas. Inclina tu espalda hacia delante hasta que toques con la frente en el suelo. Coloca los brazos pegados a los muslos. Si queremos estirar más la espalda pondremos los brazos por delante del cuerpo. Intenta estar en esta postura unos minutos.
Postura gato-vaca yoga
  • Movimiento gato-vaca. Colócate a 4 patas sobre una esterilla. Fíjate que tus muñecas queden justo bajo tus hombros y tus rodillas bajo las caderas. La apertura entre brazos y piernas debe ser como el ancho de tus caderas. Aleja los hombros de las orejas y activa tus abdominales. Mira hacia delante y arquea la espalda abriendo tu pecho. Después redondea la espalda llevando el coxis hacia dentro y mira hacia tu ombligo. Repite varias veces. Puedes acompañar el movimiento con la respiración, inhalando al mirar hacia arriba y exhalando al mirar a tu ombligo.
  • Ejercicios con silla. Sentado en una silla con la espalda recta, levanta la pierna derecha despacio hasta que quede paralela al suelo. Hazlo 5 veces con cada pierna. De nuevo, sentado en la silla con la espalda recta, coloca tu tobillo derecho sobre la rodilla izquierda que está flexionada y con el pie en el suelo. Inclínate un poco sobre tus piernas y quédate unos instantes en la postura. Cambia luego al otro lado. Ahora ponte de pie, agárrate al respaldo de la silla y con la espalda recta y sin doblar la rodilla, eleva tu pierna hacia atrás. Realízalo 10 veces alternando las piernas.
  • Fortalece las abdominales. El abdominal débil se asocia con dolores en la espalda, hernias o incontinencia urinaria. Por ello debemos fortalecer la zona con ejercicios adecuados a nosotros.
  • Torsión de columna tumbados. Las torsiones no se recomiendan en caso de padecer hernias. Túmbate boca arriba con los brazos en cruz. Flexiona tus rodillas y coloca la planta del pie sobre el suelo. Lleva las rodillas hacia el lado izquierdo hasta que toquen el suelo. Gira tu cabeza hacia el lado derecho. Mantén la postura dos minutos y cambia de lado.
  • Ejercicio de respiración para dolores de espalda por nervios o estrés. Hay muchos ejercicios respiratorios para calmar y relajar el cuerpo. En la mayoría de ellos se observa una exhalación más larga que la inhalación y la retención del aire. Por ello recomendamos tomar aire por la nariz en 4 tiempos, retenemos el aire dentro de los pulmones 3 tiempos y lo soltamos por la nariz en 6 tiempos.

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